04 diciembre, 2004

La vida sigue su camino y el tiempo no se ha detenido y lo único que aún sigue en mi mejilla es el calor de ese primer beso que me dió la bienvenida a este nuevo mundo. Todo ha pasado tan de prisa, que al voltear hacia atras solo veo pedazos de una vida que aun no se si inicia o se desmorona. El iniciar esta nueva vida me ha llevado a largos ratos de soledad, en los cuales el por que de la vida se ha aparecido muchas veces en mi mente, aunque generalmente el concepto en si se ha caido al precipicio. Lo mas raro de todo es que de repente me he encontrado soñando muchas cosas que siempre he querido borrar, y al parecer he olvidado muchas otras que siempre he querido recordar.
Los recuerdos del ayer son ahora solo viejas peliculas a blanco y negro o blanco y naranja, que han dejado una huella en mi alma y que me roban un suspiro cada vez que regresan a mi. El dolor que se queda es grande pero al final de la pelicula solo se mandar un agradecimiento a todos aquellos que han formado esa marca. Y he aprendido algo:
"Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos , perecen ellos también"
Parece una broma mas de la vida esa frase pero al repasar a esos amores he visto que es una realidad. Ultimamente me he quitado todos esos pesos que traía a cuestas y que hacían que no pudiera continuar mi camino, sin embargo aparecio ese levedad tan insoportable y vacia que en ciertos momentos me ha llevado a la deseperación y la busqueda exhausta de aquel viejo peso que deje en algún lado. Me era dificil vivir así pero me es aún mas complicado vivir sin este.
Son esos pequeños momentos, que me alegran la vida, lo que me han marcado en esta nueva vida pero por el momento esperaré su llegada para volver a sentir ese calor en mi mejilla y regalarle una sonrisa. Mañana el vestido rojo, hoy talvez el negro. Escribo para que me entiendas, aunque siempre he querido escribir para ordenar un poco todo lo que traigo en la cabeza.